Monte Perdido Invernal

Escrito por Capra Alpina.
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Es sin duda uno de los grandes del Pirineo con sus 3355 m de altura sobre el nivel del mar. No en vano es la 3ª montaña más alta de la citada cordillera. Ubicado en un paraje sin comparación dentro del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, su cima se eleva por encima de otras cimas míticas como la del Clindro (3328m) o Añisclo (3263m) componiendo con estas dos, Las Tres Sorores.

Es 21 de diciembre y mientras preparamos la cena en Jaca discutimos sobre cual va ser nuestro planing del fin de semana. Alguien menciona que subir el Monte Perdido en invierno sería una bonita hazaña y enseguida todos nos calentamos. Decidimos intentar subir y bajar en un mismo día, así que nada más terminar la cena, preparamos los petates y nos vamos a la cama, pues vamos a tener que madrugar un poco si queremos conseguir nuestro ambicioso objetivo.

3:30 de la mañana, suena el despertador, nos levantamos, desayunamos sin perder ni un segundo y en menos de lo que canta un gallo estamos en el coche dirección a Torla para acceder al parking de La Pradera (1310 m), pues al no ser verano se permite el acceso a vehículos particulares.

Hacia las 5:30 llegamos al parking y nos damos cuenta de que en todo el piso hay una capa uniforme de unos 5-10 cm de hielo. Comentamos que si la nieve esta así de fría y dura no tendremos problemas para avanzar.

Después de más de un problema de equilibrio por el hielo del parking comenzamos con la marcha, ya son las 5:40 y en los primeros compases hoy avanzamos implacables bajo la oscuridad de la noche. El primer tramo que discurre por el bosque hasta las Gradas de Soaso lo superamos sin cruzar una sola palabra entre nosotros, se oyen nuestras respiraciones que rompen el silencio y sólo se ven las luces de los frontales y el humo que nos sale al respirar. Tenemos prisa, cuanto más avancemos antes de que salga el sol, encontraremos la nieve en mejores condiciones.

Seguimos adelante pasando rápidamente por las Gradas de Soaso hacia la Cola de Caballo (1850 m) y ya se ven las primeras luces de la mañana, la nieve empieza a no estar tan dura, comienzan a asaltarnos las primeras dudas, ¿cómo estarán las Clavijas de Soaso? ¿nos adentramos por la senda alternativa evitando las clavijas pero exponiéndonos al peligro de las avalanchas? ¿cómo estará el camino hasta Góriz? ¿será posible hacer cima ? y si lo logramos, ¿nos dará tiempo para bajar otra vez? decidimos parar, ponernos las raquetas y seguir avanzando tan solo pensando en el siguiente paso a dar.

Escogemos el camino de las clavijas, no podemos perder más tiempo. Avanzamos poco a poco ganando altura a gran velocidad, aunque la nieve esta cada vez mas blanda subimos sin problemas.

Las clavijas están en mejores condiciones de lo que imaginábamos. En esta zona no hay nieve, apenas hielo, aunque sí que las cadenas y las clavijas están muy frías. Subimos sin complicaciones. Sin saber lo que nos esperaba.

La nieve está en malas condiciones, muy blanda, no avanzamos ni con raquetas, además no hay huella hecha y nuestra única referencia son unas varas pintadas de color azul. Seguimos de vara en vara y tiro porque me toca hasta llegar a Góriz, 2 horas de sufrimiento desde las clavijas sin que llegue a minar nuestra moral, tenemos la convicción de hacer cima hoy.

Refugio de Góriz (2200 m), 10:00 de la mañana. Un breve avituallamiento. Ya tenemos 2 de las 3 cantimploras sin agua. Hemos sudado la gota gorda para llegar hasta aquí, pero esto solo es el principio. Entramos dentro para llenarlas, dentro parece que no hay ni un alma, pero nada mas entrar en el comedor veo a los guardas mirandome como las vacas al tren. Les doy los buenos días y me dicen, ¡hace ya un mes de que no vemos a un humano!

Al salir hacemos unas risas al respecto, pero sin perder mucho tiempo comenzamos otra vez con nuestro periplo. Al principio con raquetas, empiezan las pendientes y los problemas. Al final decidimos parar otra vez para hacer un cambio rápido de material. Guardamos las raquetas y nos ponemos los crampones. Ahora sí, aunque nos cueste avanzar, lo hacemos con más seguridad. Abrir huella es muy difícil y cuesta mucho, pero vamos poco a poco para arriba.

Hacia la 13:00 y tras un esfuerzo titánico decidimos darnos la vuelta ya que se nos hace tarde para hollar la cima hoy. Estamos a la altura del segundo resalte de los 3 que hay en la ruta normal de ascensión al Perdido.

Satisfechos por abrir mucha huella pero a la vez un poco desilusionados, pero con la esperanza de que mañana encontremos la nieve mas dura. En menos de una hora estamos otra vez en Góriz, los guardas se lo olían y nos estaban esperando. Nos ponen el caramelo en la boca, 'en lo que llevamos de mes, nadie ha logrado subir'. Nos dan un punto extra de motivación. Esto va a ser muy grande.

Pasamos la tarde descansando, unas cervezas y charlando con los guardas. Aprovechamos que no hay nadie para intentar secar toda nuestra ropa en la chimenea. Hacia las 16:00 empiezan a llegar los demás inquilinos. A partir de entonces hasta que anochece no para de llegar más y más gente. Al final somos unos 40 en el refugio.

A las siete de la tarde nos sirven la cena, no falta el vino, hoy nos lo hemos ganado, no en vano hemos sido los que han abierto la huella, 'los vascos'. Más de uno nos busca para preguntar en que condiciones esta la montaña, hasta dónde hemos logrado ascender, con que se pueden encontrar camino a la cima...

Después de cenar continuamos con la tertulia con nuestros amigos zaragozanos, un trago de pacharan casero es teta de novicia aquí arriba. Lo necesitaremos para la gesta que nos espera al siguiente dia.

La gente empieza a irse a la cama y nosotros también decidimos hacer lo mismo, después de preparar el planing de mañana. Sirven los desayunos a las 6:30 así que nuestra hora de salida la preveemos para las 7:00. si logramos ceñirnos al plan quizá lo consigamos.

6:15 de la mañana, hace mucho frio aquí arriba. Bajamos a desayunar y ya hay gente casi preparada para salir. Nosotros a lo nuestro, comemos como jabatos, cogemos lo indispensable y al salir nos damos cuenta de que todo el mundo esta haciendo tiempo para salir. Parece que nadie quiere salir el primero. No nos importa, encendemos nuestras linternas y seguimos la huella que abrimos ayer. La nieve esta muy dura y con crampones se avanza muy muy rápido.

El amanecer nos sorprende antes de lo esperado, solo pensamos en avanzar y en que el sol no caliente mucho la nieve hoy.

Llegamos hasta donde lo dejamos ayer mucho antes de lo esperado. Es al principio del segundo resalte, tras un pequeño debate decidimos sortearlo por la derecha, es una cuesta muy inclinada. Subimos en zig-zag intentando buscar nieve dura para no hundirnos y quemar las energías antes de tiempo.

Con la ayuda de los crampones y el piolet sorteamos el resalte y nos dirigimos al tercer resalte, el que tiene la cadena. Vemos a mas gente siguiendo nuestra huella a lo lejos.

En poco menos de 2 horas y cuarto estamos en el Lago Helado, son las 9:15 y solo nos queda la última cuesta. La mítica escupidera. Se ve imponente desde aquí. ¡Majestuoso! No hay tiempo para dudas. Un trago de agua y arriba.

La nieve esta muy dura y subimos sin problemas, pasamos La Escupidera continuamos abriendo huella en zig-zag hacia arriba, tenemos unas vistas impresionantes desde aquí, nos faltan pocos metros para alcanzar la cumbre, vamos a ser los primeros en subir en todo diciembre y ya que hoy es dia 23, también seremos los primeros en subir en invierno, 2x1, nos abrazamos y llegamos todos juntos a la cima (3355 m).

Estamos emocionados, nos invaden miles de sensaciones, tenemos unas vistas increibles...

Son 10:30 de la mañana. Hemos subido más rápido de lo esperado. Vemos otro grupo de tres que sube por La Escupidera, decidimos esperar para que nos saquen la foto de rigor. Aquí arriba hace un día precioso, el sol brilla en lo alto y no hace ni mucho frio ni viento, todo es perfecto.

Después de disfrutarlo un buen rato nos damos la vuelta y bajamos por donde hemos subido, la nieve ahora esta mucho mas blanda, pero no importa, hemos hecho lo que vinimos a hacer. El descenso se hace rápido, sin perder tiempo en exceso.

Al llegar a Góriz la nieve esta muy muy blanda pero ya nos da lo mismo. Tomamos una cerveza para celebrarlo, recogemos los trastos que aun teníamos en el refugio, pagamos lo que debemos y otra vez para abajo.

El camino de vuelta entre risas y alboroto se hace muy ameno. Ya en la pradera parece que hace muchísimo más frío que en el refugio, aun estando 900m mas bajo, aquí sigue todo congelado. Se nos hace un poco mas largo de lo pensado este último tramo pero todo eso ya da igual, llegamos al coche a las 16:00 de la tarde.

Hemos subido al Monte Perdido en invierno y ademas hemos sido los primeros en conseguirlo en todo el mes de diciembre.

Ficha técnica

  • Ruta: Monte Perdido Desde Goriz Invernal
  • Longitud:30 m.
  • Desnivel:2.045 m.
  • Ubicación:Pirineos
  • Categoría : Crampones
  • Dificultad:PD
  • Graduación del corredor:40º
  • Termina en el punto de salida:
  • Tiempo acceso:7 h 50 min
  • Acceso:Hay un parking en el final de la carretera de acceso al valle de Ordesa desde Torla. Ruta de acceso normal desde el Parking de la Pradera. Acceso al parking cerrado desde julio a septiembre.
  • Tiempo ascenso:13 h 20 min
  • Tiempo descenso:5 h 30 min
  • Material:Raquetas, crampones y piolet.
  • Época: Invierno, Primavera
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