La Altiquera - 1.947 m

Escrito por Capra Alpina.
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Las primeras nevadas del otoño son el perfecto reclamo para desempolvar los crampones y piolets y empezar a soñar con las finas hendiduras y corredores que se dibujan en las escarpadas paredes de nuestras montañas. Nos hemos acercado hasta los Lagos de Covadonga, en la parte asturiana del Parque Nacional de los Picos de Europa, en el Macizo Occidental o de Covadonga, para dar comienzo a la temporada invernal y disfrutar de aquello que nos gusta y nos apasiona.

Desde el lago de Enol cogemos la pista de la Vega de Enol y el Mirador del Rey, en cuya cercanía aparcamos el coche y desde donde partimos hacia el Pozo del Alemán. Un pequeño puente nos ayuda a cruzar el río para así dar inicio a la ascensión que en breve nos lleva a una pequeña majada, donde encontramos un gran bloque de forma circular en su centro, la Vega de la Piedra.

Continuamos por la llanura de Canraso, caminando sobre una tupida alfombra verde, y que tras ascender un par de lomas nos conduce hasta una segunda majada llamada Rondiella. Continuamos ascendiendo hasta el collado Gamonal desde donde ya es visible el Refugio de Vegarredonda (1.460 m). Se trata de una construcción del año 1987, con una capacidad para 58 personas.

 

Continuamos nuestro camino ascendiendo hasta el Viejo Refugio (1.518 m), actualmente libre pero que depende del guarda del refugio de Vegarredonda, por lo que habitualmente se encuentra cerrado. Continuamos por el fondo del valle dirección a la impresionante mole calcárea del Porru Bolu (1.994 m) y donde la nieve hace acto de presencia dificultándonos la marcha. 

Una vez dejamos a la derecha el Porru Bolu, continuamos por la izquierda dirección al collado La Fragua. Cada vez nos resulta más difícil avanzar en la nieve, porque aunque la capa superior está helada, una vez esta se rompe nos hundimos hasta la rodilla e incluso hasta la cintura. Después de mucho esfuerzo por fin conseguimos llegar hasta el collado La Fragua (1.922 m), donde nos recibe un viento gélido.

Tras un momento de duda, decidimos continuar dirección a la Torre de Santa María (2.478 m) y su clásico corredor del Marqués, a pesar de que la nieve no está en las mejores condiciones. Nos elevamos sobre la ladera de los Argaos y empezamos a caminar por la inestable nieve en una travesía diagonal, donde tan pronto nos hundimos hasta la rodilla, como apenas se clavan las puntas de los crampones. Después de unos complicados 200 m decidimos desistir y volver al collado La Fragua, dado que la nieve todavía no esta en condiciones y se hace muy difícil caminar.

Una vez en el collado La Fragua y ante la imposibilidad de llegar a la base del Corredor del Marqués, decidimos aprovechar el día y ascender a la cima de La Altiquera. Desde el mismo collado una trepada inicial (F) nos lleva hasta la boca de una sima que una vez dejamos a nuestra derecha, da paso a una chimenea con buenos agarres (I+) que nos deja en un pequeño collado.

Descendemos a una pequeña brecha que tiene una caída importante hacia las dos vertientes, antes de comenzar la ascensión final. Nos elevamos en diagonal por nuestra izquierda por una sucesión de placas lisas (II), hasta que conseguimos llegar a la parte alta de la arista cimera, desde donde apenas unos pocos metros nos separan del buzón del pico La Altiquera (1.947 m).

Sus espectaculares vistas nos dejan sin aliento, en especial las que tenemos hacia Torres de Cebolleda (2.429 m) y la Torre de Santa María (2.476 m) con el clásico Corredor del Marqués que lo atraviesa, que dejamos pendiente para cuando las condiciones de la nieve mejoren.

Lo mismo nos ocurre con la Torre de los Cabrones (2.290 m), Pico de los Asturianos (2.274 m) y la Torre de los Traviesos (2.385 m). 

Volvemos sobre nuestros pasos prestando atención al tramo de las placas lisas y una vez llegamos al collado La Fragua, continuamos el descenso tratando de evitar la nieve, buscando en todo momento la roca. En las cercanías del Viejo Refugio desaparece la nieve y tras pasar por el Refugio de Vegarredonda o José Mª Remis, ascendemos hasta el collado Gamonal. A partir de aquí el descenso continúa por un tupido césped siguiendo un camino señalizado con piedras clavadas en el suelo, que tras dejar atrás las majadas de Rondiella y la Vega de la Piedra, cruza el río y llega hasta el aparcamiento donde horas atrás hemos dejado el coche. 

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