Taillón Cara Norte Clásica - AD+

Escrito por Capra Alpina.
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El Taillón es uno de los tresmiles más accesible para cualquier montañero, a excepción de su impresionante cara norte. La belleza del Taillón y en especial de su cara norte, reside en su forma piramidal y en sus colosales dimensiones. Hasta el mes de mayo su escalada en nieve representa un magnífico recorrido de 700 m de desnivel, con una pendiente media de 50º/55º de inclinación, si bien hay algunos pasajes que pueden alcanzar los 70º, toda una clásica.

Nos hemos acercado hasta el bonito pueblo de Gavarnie, puerta de entrada al espectacular Circo de Gavarnie, una de las maravillas de la naturaleza, de paredes verticales de unos 1.500 m de desnivel y donde cae a plomo la impresionante cascada de 423 m, considerada la segunda más alta de Europa. Sin perder tiempo y antes de que se ponga el sol, subimos hasta el aparcamiento del Col de Tentes, para ver cara a cara la colosal pirámide, que ciertamente impresiona e intimida, y tratar de memorizar el recorrido.

De regreso en Gavarnie nos sentamos en el restaurante Les Cascades, frente al espectacular corredor Swan, elegante donde los haya y que tan buenos recuerdos nos trae, no en vano fue nuestro primer gran corredor, para degustar una agradable cena antes de ir a dormir al refugio de La Grange de Holle.

El despertador suena a las 4 de la mañana y a pesar de no haber dormido mucho, nos levantamos y tras vestirnos, bajamos al comedor donde el guarda nos ha dejado un termo con agua caliente, un poco de leche y café en polvo, además de mantequilla, mermelada y pan. Sin perder mucho tiempo recogemos todo y subimos hasta el Col de Tentes, donde para nuestra sorpresa encontramos bastantes coches y furgonetas. Parece que hoy puede estar concurrida la vía y por ello queremos ser los primeros en entrar en ella.

La noche, a pesar de las predicciones, ha estado nublada y no tiene aspecto de que vaya a despejar. No hace demasiado frío y eso nos preocupa, sobre todo por el estado de la nieve. Alrededor de las 5:30h comenzamos a caminar dirección al Puerto de Bujaruelo y una vez en el nos colocamos los crampones. Saludamos a tres montañeros que suben desde Bujaruelo y según nos dicen, su idea es subir por el Corredor Quintana.

Llegando a la base de la pared nos sorprende el amanecer y los primeros rayos de sol que intentan alzarse por encima del pico Piméné, apenas consiguen perforar la densa capa de nubes. Alrededor de las 7:00h y tras encordarnos, comenzamos la ascensión del Corredor.

El corredor sube ligeramente en diagonal de derecha a izquierda y ya desde el primer momento su inclinación es de 50º/55º. Por la longitud del corredor y con la intención de avanzar con rapidez, venimos con la idea de ascender en ensamble dado que hacerlo en largos nos llevaría alguna hora más.

La nieve esta en perfectas condiciones y de mantenerse así durante toda la vía, nos ayudará a avanzar con rapidez. Encontramos huellas de alguna cordada anterior pero estas van zigzagueando de un lado a otro buscando en todo momento la roca, por lo que intuimos que ascenderían en largos. De momento nosotros no vemos ninguna necesidad de cambiar.

Continuamos en ensamble sin necesidad de meter ningún seguro. El cielo no termina de despejarse y aunque de vez en cuando algún claro aparece, no nos permite disfrutar de las vistas y lo más que vemos es la parte baja del corredor, que cada vez se ve mucho más lejos.

Después de 1:30h y unos 400 m de ininterrumpida ascensión, sin haber encontrado una sola repisa para poder dar un poco de descanso a nuestros gemelos, conseguimos  llegar hasta la altura del resalte rocoso que corta la pared. Unos 20 m por debajo de él llegamos a un afloramiento rocoso donde encontramos 3 pitones para poder montar reunión y así asegurar el paso más delicado de la vía (III+). No dudamos en hacer un largo para superar el resalte.

Justo debajo del mismo resalte encontramos un pitón, donde nos aseguraremos antes de atacar la primera parte y más vertical del paso. Clavamos los piolets en el hielo y apoyamos las puntas de los crampones en las pequeñas regletas de roca y sin pensarlo mucho, tiramos de brazos para superar la parte más vertical (dos metros) que nos eleva hasta un diedro helado algo más tendido.

Una vez superada la parte más técnica, otra sucesión de palas de nieve nos llevan directamente a un estrechamiento, que visto desde nuestra posición parece que nos lleva irremediablemente a un segundo resalte. Por un momento dudamos si no nos habremos equivocado, pero volver a ver unas difusas huellas nos tranquiliza.

Según nos acercamos al muro, empezamos a ver una posible salida y al llegar a su altura, nos damos cuenta que la vía gira a la izquierda para subir encajonada paralela al resalte, por una estrecha pala de nieve. En esta zona de la pared apenas tenemos unos pocos metros de visibilidad y el viento ha comenzado a soplar con fuerza.

Una vez conseguimos salir del estrechamiento y ya por encima del resalte, nos adentramos en una zona mixta que tratamos de evitar zigzagueando entre las rocas, siempre buscando cualquier resquicio de nieve para avanzar. Nuestro altímetro marca por encima de los 3.000 m y aunque apenas tenemos visibilidad, intuimos que el final puede estar muy cerca.

Poco a poco vamos tratando de superar la zona mixta ascendiendo una serie de pequeños canales hacia la izquierda, algunos muy verticales (60º) donde tenemos que extremar las precauciones.

Salimos a una especie de cresta afilada con caída a las dos vertientes, donde conseguimos por fin caminar erguidos. La falta de visibilidad no nos permite ubicarnos y a pesar de que el altímetro marca por encima de los 3.100 m, no vemos el final. Esperamos no habernos desviado demasiado a la izquierda.

Cuando parecía que estábamos llegando a la salida, una nueva pala nos sale al paso y vuelve a aumentar la inclinación. Caminar prácticamente a ciegas es lo que tiene, no tenemos ninguna referencia y parece como si esto no tuviera fin. La pendiente es mantenida pero no cejamos en el empeño y para cuando nos damos cuenta, estamos en la zona plana cerca de la cima, ya fuera de la Pared Norte. Después de 2:30h de dura ascensión hemos conseguido el objetivo.

A partir de aquí recorremos unos 100 m prácticamente horizontales hacia nuestra derecha, distancia que nos separa de la cumbre del Taillón 3.144 m. Lástima que la niebla nos impida ver las espectaculares vistas que hay desde la cima, Marbore, La Torre, El Casco, Cilindro de Marbore, Monte Perdido, Añisclo, Punta de las Olas, el espectacular macizo del Vignemale, Infiernos, Gran Facha, Balaitous, Frondiellas, Garmo Negro y mucho más alejado el Midi d´Ossau.

La niebla hace un pequeño amago de desaparecer pero enseguida se vuelve a cubrir todo. Sin ninguna posibilidad de disfrutar de las vistas y tras comer un poco de fruta desecada y unas onzas de chocolate negro, emprendemos el descenso por el glaciar de los Gabietos, que aunque es un poco más expuesto que bajar por la Brecha, resulta mucho más corto.

La parte inicial de la bajada es un poco expuesta y por ello extremamos las precauciones. A la altura del Corredor Quintana nos encontramos a tres escaladores en apuros, han decidido abortar la escalada del corredor y van de retirada. No se les ve nada seguros y nos mantenemos alerta por si necesitan ayuda.

Alrededor de las 11:30h llegamos a las inmediaciones del Puerto de Bujaruelo, desde donde volvemos a ver la impresionante Pared Norte que acabamos de escalar. Sigue el tiempo muy revuelto y la nubes cubren gran parte de la pared, una lástima.

Aquí os dejamos la línea de ascensión que hemos seguido de esta impresionante Cara Norte. Recordar que si las condiciones son buenas no tiene mucha dificultad, pero sus 700 m de desnivel y el porcentaje medio del 50º/55º, revisten mucho compromiso, además de exigir un esfuerzo considerable y una buena condición física. No hay zonas de descanso y el descenso de la vía, caso de que fuera necesario, sería ciertamente complicado. En una pared de estas dimensiones las cosas pueden torcerse rápidamente y las consecuencias podrían ser muy graves, si no estamos acostumbrados y carecemos de cierta experiencia.

Ficha técnica

  • Ruta: Taillón Cara norte
  • Fecha de ascenso:2017-05-11
  • Longitud:7.550 m.
  • Desnivel:700 m.
  • Ubicación:Pirineos
  • Categorías : Cara norte, Corredor, Crampones, Mixto, Subida a pie
  • Dificultad:AD+ (Un largo de III)
  • Graduación de la escalada en roca:III
  • Graduación del corredor:55º
  • Graduación de la escalada mixta:M3
  • Número de largos:1
  • Ruta circular:
  • Termina en el punto de salida:
  • Tiempo acceso:2:30 h
  • Acceso:Desde Col de Tentes.
  • Tiempo ascenso:6:30 h
  • Tiempo descenso:2:00 h
  • Características:Pared larga con una constante inclinación de 55º, con un resalte intermedio en mixto. Seguir la evidente canal, que al final sale hacia la izquierda.
  • Material:Una cuerda de 60m, dos estacas, dos tornillos, semaforo alien, bagas, crampones y dos piolets.
  • Condiciones:Con nieve estable, con buen rehielo.
  • Época: Invierno, Primavera
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