Yanapaccha (Cordillera Blanca) - 5.460 m

Escrito por Capra Alpina.
1060
visitas

El Nevado Yanapaccha se encuentra en la región de Ancash (Cordillera Blanca-Perú) y forma parte del macizo de Huandoy. Ubicado en la parte final de la quebrada de Llanganuco, se encuentra rodeado de impresionantes nevados, Huascarán, Chopicalqui, Chacraraju, Huandoy, Pisco, que le superan con creces en altura y es por ello que es mucho menos frecuentado. Se trata de una ascensión de dificultad moderada (AD), con un glaciar de muchas y profundas grietas, con un complicado largo de escalada en hielo para alcanzar la arista NO y una pendiente final de hasta 65º. La traducción de esta palabra Quechua sería Yana = negro y Paccha = cascada, por tanto estamos ante la cascada negra.

Nos encontramos en la Quebrada Llanganuco, lugar espectacular donde los haya, rodeados de montañas colosales que nos hacen sentir diminutos ante tanta grandeza. Abandonamos la carretera que sube al Portachuelo de Llanganuco en el km 42 y cargados como burros, cogemos la senda que parte dirección a la morrena del glaciar Yanapaccha, donde en la orilla de un pequeño lago se encuentra el campo base a 4.800 m (1:30h).

Apenas hemos dormido unas pocas horas y ya suena el despertador. Es poco más de media noche y la temperatura es muy baja por lo que nos abrigamos, comemos algunas galletas de chocolate y emprendemos la marcha. Las cordadas que han hecho noche en el campamento ya han salido, pero no es algo que nos preocupe. Vamos caminando entre grandes bloques de granito paralelos al glaciar, intentando ganar la mayor altura posible antes de adentrarnos definitivamente en el hielo.

Nevado Yanapaccha desde el campo base

Una vez nos colocamos los crampones, el arnés y nos encordamos, piolets en mano escalamos unos primeros muros de hielo bajo la luz de los frontales, que apenas nos dejan ver una pequeña zona del glaciar. Esta primera parte nos resulta ciertamente complicada de atravesar, el hielo cruje a cada paso que damos y donde intuir el camino, prácticamente a oscuras, no es nada fácil y de regreso, ya de día, valoramos en su justa medida la peligrosidad del lugar. Parece mentira que hayamos caminado por este laberinto de grietas a oscuras y sin conocer el camino.

Una vez dejamos atrás esta caótica zona, el glaciar se suaviza y aunque hay campos de grietas muy abiertas y profundas, son más fáciles de negociar. Empieza a amanecer y el frío aumenta de intensidad, mientras se va nublando el cielo, no parece que hoy vayamos a tener suerte con el tiempo.

En la medida que vamos acercándonos a la arista oeste la pendiente aumenta su graduación y empieza a ponerse mucho más vertical. A pesar de la buena aclimatación que hemos conseguido días atrás, el caminar a 5.000 m siempre requiere un esfuerzo adicional.

Entre la niebla hemos llegado hasta la base de un muro, siendo este el obstáculo más complicado para poder ascender hasta la arista oeste. Vemos que la vía está muy concurrida, nos encontramos con todas las cordadas que han salido por delante de nosotros y al ser los últimos en llegar, estamos obligados a esperar nuestro turno. 

Si hasta ahora hemos ascendido en ensamble, aquí nos vemos obligados a asegurar el largo. Los primeros 15 m son muy verticales y su escalada es relativamente exigente, un par de tornillos nos ayudan a asegurarlo hasta llegar a la reunión, donde encontramos dos estacas.

Una vez superado este muro y por tanto la parte más complicada de la ruta, nos situamos en lo alto de la arista oeste que nos llevará directamente hasta la cima. En un despiste de las nubes el sol reaparece fugazmente y nos permite ver la espectacularidad de la arista, cuya pendiente ronda los 65º.

Apenas unos minutos después la niebla nuevamente se apodera del entorno y desaparece por completo el sol. La visibilidad es muy reducida y a pesar de que nos complica mucho el avance, no cejamos en nuestro empeño de hollar la cima. Llegamos a un nuevo resalte que está protegido por una desafiante grieta, nada fácil de asegurar, y que una vez superamos nos coloca en la cima del Nevado Yanapaccha 5.460 m.

Es una pena que la niebla nos impida ver el grandioso espectáculo que desde esta privilegiada atalaya se puede apreciar: Chopicalqui, Huascarán Sur, Huascarán Norte, Huandoy, Pisco, Chacraraju (uno de los 6.000 más complicados de la Cordillera Blanca), etc… Otra vez será. El viento sopla con fuerza y el frío es intenso, por lo que decidimos descender rápidamente por el mismo itinerario de subida. Dos rápeles nos ayudan a agilizar el descenso.

Continuamos perdiendo altura entre grandes seracs por debajo de la arista oeste.

Poco a poco vamos dejando la niebla atrás y empezamos a ver la amplitud del glaciar.

Hasta que conseguimos abandonarlo al llegar a la morrena destrepando unos muros de hielo.

Ficha técnica

  • Ruta: Yanapaccha Por la cara Oeste
  • Fecha de ascenso:2016-08-19
  • Longitud:4.500 m.
  • Desnivel:1.860 m.
  • Ubicación:Andes
  • Categorías : Crampones, Escalada en hielo, Subida a pie
  • Dificultad:D
  • Graduación del corredor:80º
  • Graduación de la escalada en hielo:WI3
  • Número de largos:1
  • Termina en el punto de salida:
  • Tiempo acceso:1:30 al CB
  • Acceso:Curva km 42
  • Tiempo ascenso:4:30 a cima
  • Tiempo descenso:2:30 a CB + 1h a la curva
  • Características:Según el año, el largo de subida al collado suele variar de dificultad de PD a D.
  • Material:1 cuerda 60 metros, 2 piolets, 2 tornillos, 1 estaca, crampones y casco por cordada.
  • Época: Verano
  • VER FICHA COMPLETA
Utilizamos cookies propias y de terceros, para realizar el análisis de la navegación de los usuarios.
Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.