Alpamayo, la montaña más bonita del mundo

Escrito por Capra Alpina.
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O eso dicen por lo menos. Yo no las he visto todas, pero he de admitir que cuando llegué al collado y pude contemplar su cara más famosa, se me helaron todas las facciones de la cara, y no precisamente por el frío. Pero independientemente de su apabullante belleza, ha sido sin duda la montaña más completa alpinísticamente hablando que yo personalmente haya podido realizar jamás. Claro que mi bagaje tampoco es que sea amplio comparado con la de otros y la apreciación es completamente relativa. Pero, partiendo de mi escaso nivel alpinístico (y mucho menos andinístico), voy a intentar realizar un análisis lo más completo posible.

Presentación

El 20 de octubre de 1950 un dique cedió y provocó el desbordamiento de la laguna Jankarurish que causó la muerte de 16 personas, acompañado de otros desastres estructurales. Ésta puede ser una de las razones por la que a esta montaña se le llamase Río Turbio, que es su significado en Quechua. 

Alcanza los 5947 metros sobre el nivel del mar y fue proclamada en mayo de 1966 como la "Montaña más bonita del mundo" por la revista Alpinismus durante el Concurso de Fotografía Escénica de Münich.

La primera ascensión fue realizada el 20 de junio de 1957 por Günther Hauser, Berhard Huhn, F. Knauss y Horst Wiedmann. Hoy por hoy, es una de las cimas más codiciadas no sólo de la Cordillera Blanca, sino también de todo el mundo.

Idioma

Las lenguas de la zona se agrupan en dos idiomas principales: El Castellano y el Quechua. No tuvimos ningún problema de comunicación, aunque de vez en cuando tuviésemos que avivar nuestro sentido auditivo.

Dinero

La moneda oficial en Perú es el denominado Sol. Un Sol equivale, más o menos, a 0,26 euros; o lo que es el mismo, 1 euro equivale a 3,80 Soles. Algunos establecimientos sí que suelen aceptar pagar en euros o en dólares, pero lo más común en la montaña es el pago en Soles.

Acceso

Se accede a la montaña desde la ciudad de Caraz a 2.250 msnm (467 km. de Lima), en el extremo norte del Callejón de Huaylas (Huaylas, Ancash), por una pista de gravilla de 28 km., hasta el poblado de Cashapampa (2900 m.). Si venimos desde Huaraz, un taxi nos puede costar unos 180 Soles.

Aproximación

Nosotros alquilamos un arriero con 3 burros. Quisimos ir ligeros, ya que teníamos por delante una jornada de unos 22 km. de distancia hasta el campo base. Esta jornada se puede dividir en dos si descansamos en el campo intermedio a unos 11 km. de Cashapampa y el precio del arriero no varía nada, ya que aunque lo hagas todo del tirón, te cobra como si hubiesen sido dos días de ascenso y uno de descenso.

Suele ser conveniente coger porteador para subir el material al campo 1, pero nosotros quisimos ser un poco tacaños y no quisimos pagar por una sola jornada todos los días que le iba a suponer a esta persona acompañarnos en la expedición, que serían unos 5 días. Por lo tanto, nos la jugamos todo a una carta a que en el campo base fuésemos a encontrar algún porteador con un día libre para nosotros. Obviamente, tuvimos que subir toda la carga sobre nuestra espalda.

Otra solución que nos habían planteado era pagarle un extra al arriero para que nos subiera la carga en los burros aunque sea hasta el campo morrena, pero de 3 tres arrieros que consultamos, ninguno estaba dispuesto a aceptar aquel trato.

Al final tuvimos que cargar con casi 30 kilos en la espalda hasta el campo morrena, que según nos habían dicho estaba a una hora... ¡y nosotros tardamos 3 veces más! Tuvimos que pasar una noche en aquel campamento, descansando, para recuperar fuerzas y poder continuar, ya que el día anterior fue especialmente duro y subir semejante peso mermaba seriamente nuestras capacidades.

En el último día de aproximación hasta el campo 1 pudimos colgar algo de material de la cadera, una de las cuerdas la utilizamos para el encordamiento y sacamos un piolet que lo asimos variando de mano según la dirección de la pendiente. Aquello ayudó un poco aligerando el peso de la mochila, pero aún así nuestro avance fue especialmente lento.

En esta última jornada más que dureza predominaba la técnica. Había un par de largos: El primero más vertical, pero con buen hielo para traccionar; y el segundo, en cambio, más de progresión en cuesta empinada, pero con una nieve muy frágil, que lo convertía en un largo algo comprometido.

El recuerdo más bonito que tengo de aquella expedición es cuando terminé de montar la reunión una vez completé el segundo largo, justo en el mismo collado. Giré la cabeza, casi por instinto, y mi mirada se dio de bruces con la pared. El tiempo se paró y estaba ahí. Justo en frente mío. Preciosa. Única. Grandiosa. La montaña más bonita del mundo. La pared más perfecta que había visto en mi vida. En ese instante una sensación extraña recorrió mi cuerpo, como si todo mi ser se tuviera que rendir ante aquella grandilocuencia. Fue algo especial que perdurará en mi retina para el resto de mis días.

Logística

Llegamos a Cashapampa desde Huaraz en taxi. El taxista nos dejó en la casa del arriero, que estaba dotada de un jardín con una pequeña piscifactoría, llena de truchas. Era además el punto de salida para todos los que deseaban hacer el trekking de Santa Cruz.

Éramos cuatro personas, dos cordadas, y alquilamos 3 burros. Dos de ellos para llevar nuestras cuatro mochilas y otro más para llevar otros materiales que dejaríamos en el campo base. Nosotros fuimos ligeros hasta este campamento.

La primera jornada se puede hacer hasta el campamento intermedio llamado Llamacorral, que está a unos 11 km de distancia desde el punto de inicio. Nosotros completamos dos jornadas en una sola, acumulando unos 22 km. Mucha gente utiliza dos días para llegar más descansado al campamento base. También depende de la aclimatación.

Se comienza a caminar desde los 2900 metros. El campamento intermedio se encuentra a unos 3750 metros. El campamento base del Alpamayo, en cambio, a 4350 metros sobre el nivel del mar.

Desde este punto, nuestra intención era alcanzar al día siguiente el campo 1, que se encuentra justo en el collado del Alpamayo. Pero las fuerzas flaquearon y no encontramos ningún porteador de altura para ayudarnos a subir semejante peso. Lo ideal suele ser llevar desde Huaraz algún porteador, pero hay que pagarle por día transcurrido en altura.

Por lo tanto, el segundo día sólo conseguimos llegar hasta el campo morrena, que estaba a unos 4700 metros. Al campo base llegamos con tres tiendas, con intención de dejar una allí mismo con todo el material que teníamos de sobra. Así lo hicimos, y nos fuimos para arriba con dos tiendas más.

El tercer día ascendimos hasta el campo 1, superando el glaciar y pasando los pasos más técnicos de toda la ascensión. Sobre todo en el primer largo, que los 4-5 metros iniciales de la pared se ponían casi verticales. Pero tampoco fue muy complicado de superar y, sobre todo, estaba muy bien para proteger. El segundo largo fue algo más comprometido, aunque su requerimiento técnico no fuera igual de exigente: Una pala de unos 65º de inclinación, con ninguna posibilidad de protección, nieve excesivamente frágil y unos 40 metros de cuerda en total. Y todo esto, con 20 kilos en la mochila.

Al día siguiente, día de ataque a la cima. Todo salió a pedir de boca, aunque por la mañana tuvimos una niebla que no podíamos ver ni a un metro. Al empezar a escalar la pared superamos dicha bruma y pudimos disfrutar el cielo estrellado en toda la ascensión. Después de descender, recogimos las dos tiendas y bajamos hasta el campo base. Ese día llegó el arriero, que fue el día que acordamos con él (menos mal, ya que nuestra idea inicial era subir al campo 1 desde el campo base, lo que hubiera supuesto llegar un día antes al campo base, lo que implicaba tener que quedar ese día con él).

Cabe destacar que llevamos 4 cuerdas. Dos por cada cordada. Así nos habían recomendado y la verdad es que es muchísimo más rápido para rappelar, aunque tengas que subir bastante más peso los días anteriores. Sino, se puede llegar a perder mucho tiempo en la pared, ya de día y de cara al sol...

Finalmente, el último día bajamos hasta Cashapampa y, después de que nuestro arriero nos regalara una gratísima comida (plato de trucha con ensalada de tomate) y nos tocara el arpa (profesionalmente también se dedicaba a dar conciertos), cogimos el taxi y nos marchamos a Huaraz.

En total 5 días, pero hay mucha gente que también lo hace en 6.

Climatología

La mejor época para ir a la Cordillera Blanca, es de Junio a Septiembre. Aunque este último mes cada vez comiencen las precipitaciones a ser más frecuentes. Aunque sea invierno en ese hemisferio, al estar tan cerca del Ecuador hace que no haga frío y que sea una época seca.

Nuestro año ha sido poco lluvioso en general y las montañas han tenido menos nieve que otros años. Para el Alpamayo eran unas condiciones perfectas, ya que no había peligro de avalanchas, los piolets y crampones agarraban perfectamente en el hielo y el camino se veía perfectamente esculpido.

A la vez que avanza la supuesta época seca, las nubes cada vez se intensifican más. Nosotros solíamos tener una noche estrellada, pero a lo largo de la mañana iban apareciendo nubes de evolución que terminaban cubriendo todo el cielo. Normalmente nunca llovía y los siguientes días se cumplía exactamente el mismo patrón. Sólo tuvimos dos excepciones: Dos tardes en los que llegó a granizar y la gente se bajó de la montaña pensando que los siguientes días también venían malos. Nosotros continuamos y tuvimos la suerte de encontrarnos solos ante nuestra queridísima montaña.

Precios

El taxi de Huaraz a Cashapampa nos costó 180 Soles.

Contratar un arriero cuesta 40 Soles, y cada burro otros 20. En el caso del Alpamayo, había que multiplicar este precio por tres, ya que aunque los burros lo suban en un día, los arrieros cuentan como si fueran dos jornadas diferentes y, además, añadiendo otro día más para el descenso.

En cambio, para el día de bajada, contaban un día de subida porque los burros venían sin peso, y otro día para la bajada: 2 días en total.

Haciendo cuentas, el precio total en nuestro caso fue el siguiente:

180 viaje + ((40 arriero + (3x20 burro)) x 3 días) + ((40 arriero + (3x20 burro)) x 2 días) = 680 Soles

Material

Nosotros llevamos el siguiente material para dos cordadas:

- 3 tiendas

- 4 cuerdas (el rappel es muchísimo más rápido de esta manera)

- 8 tornillos

- 3 estacas

- Botas: Spantik, Phantom Guide y Batura.

- Pantalones y abrigo Gore-Tex.

- Guantes finos y gordos.

- 2 piolets cada uno (yo tengo unas Cryo)

Resumen de días

Éste es el resumen de lo que hicimos en los cinco días que duro nuestra expedición al Alpamayo:

1. día: Cashapampa - Campo base

2. día: Campo base - Campo morrena

3. día: Campo morrena - Campo 1

4. día: Campo 1 - Cima - Campo base

5. día: Campo base - Cashapampa

Ataque a cima

Escogimos la ruta Directa Francesa. La "normal" que se hace hoy en día. Hace unos años se solía hacer la Ferrari, hasta que cayó un gran serac y se llevó a algunos por delante.

Decidimos salir en horas diferentes, por no estorbarnos durante la ascensión. Estábamos sólo frente a semejante montaña, situación que no será muy habitual.

La primera cordada se despertó a las 12 y salió a por la montaña a la 1 de la mañana. Nosotros nos despertamos hacia las 12:30, pero para cuando salimos de la tienda era la 1:50.

Salir primero tenía una ventaja, que nadie por encima tuyo te iba a tirar nada; pero también tenía un inconveniente, y es que tenías que encontrar la ruta de ascenso entre aquella niebla. Además, un par de días antes nevó y la huella prácticamente había desaparecido.

No sé cómo, pero nuestros compañeros nos dejaron el camino perfectamente señalizado hasta el punto débil de la rimaya, que era justo por donde se accedía al inicio de nuestra vía. Hasta aquí, una hora más o menos.

Enseguida nos dispusimos a ascender en largos. Los dos primeros más difíciles de proteger con tornillos, pero con muy buena nieve para cramponear. Pronto comenzó el hielo, pero hacíamos largos cada vez más cortos. Al descender nos dimos cuenta de que todos los largos son de unos 60 metros, casi rozando el límite de la cuerda, pero por la mitad íbamos encontrando otros avalacov-s y es donde terminábamos realizando la reunión por temor a que no fuésemos a encontrar nada para asegurarnos.

Teóricamente eran 7 largo de 60 metros. Y comprobamos que era así al rappelar la montaña. Pero al ascender hicimos 3 o 4 largos más. En el quinto o sexto largo, cuando 3 de nosotros estábamos casualmente anclados cada uno en su reunión, se desprendió de la cima un bloque de hielo de un metro de diámetro, más o menos. Esto arrastró otros trocitos de hielo y un manto de nieve cuesta abajo. Por suerte, el trozo grande no dio a ninguno de nosotros, pero aquello fue algo completamente aleatorio. Casi como jugar a la ruleta rusa. El susto nos aguantó un largo, porque enseguida nos volvimos a concentrar.

En los dos últimos largos la rampa se empina un poquito más alcanzando casi los 80º al final. Nieve durísima en este tramo.

Al final, en la cima había un hongo inexpugnable de un par de metros que decidimos no superar por la fragilidad que mostraba. Ahí mismo nos dimos cuenta que minutos antes a uno de nosotros un trocito de nieve le había reventado el casco y él ni se había dado cuenta.

Conclusiones

Para ascender una montaña como el Alpamayo, no hace falta tener demasiada destreza técnica, ni las mejores prestaciones físicas. Hay dos cosas que sí son imprescindibles: una buena aclimatación previa y mucho rodaje en montaña, sobre todo en nieve.

Lo que te va hacer hollar la cima no es el ser el mejor escalador en hielo o el ser un fondista excepcional, sino cometer los mínimos errores posibles y llevarlo todo bajo control. Hay muchísimos factores que pueden llevarte al fracaso en este tipo de expediciones.

Por un lado está la logística, que por el mero hecho de calcular mal la cantidad de comida o no contemplar días de lluvia, pueden generar confusiones con los arrieros para la vuelta desde el campo base.

También afecta, por supuesto, la condición física o la aclimatación previa. Pero indudablemente esto no es nada si no lo completamos con una experiencia previa con los piolets y crampones.

Ahí está el tiempo, que es incontrolable. Por lo tanto, debemos de prever en nuestras vacaciones unos días de margen por si esto falla. Aunque, lo dicho previamente, nosotros tiramos para arriba cuando toda la gente estaba bajando pensando que el mal tiempo proseguía. Quien no se arriesga, no gana.

La suerte es un factor determinante. Si ese bloque nos hubiera golpeado a cualquiera de nosotros, algo muy grave hubiese sucedido. Cuanta más gente haya en la vía, más expuestos estaremos. Por lo tanto, madrugar es de sabios en este y en muchos casos.

Por último está la cabeza. Porque todo lo anterior no vale si nos falla esta última. Y para eso, tenemos que tener mucha experiencia previa para ponernos a nosotros mismos en condiciones extremas y dar una correcta y coherente solución a cada problema en semejantes circunstancias.

Pero una vez tengamos todo esto bajo control, sólo queda disfrutar de una de las mejores experiencias de mi vida sobre una de las montañas más bonitas que mis ojos hayan podido contemplar jamás. Y esto no tiene otra expresión posible que... ¡Pura vida!

Ficha técnica

  • Ruta: Alpamayo Directa Francesa
  • Fecha de ascenso:2016-08-24
  • Longitud:30.000 m.
  • Desnivel:4.108 m.
  • Ubicación:Andes
  • Categorías : Cara norte, Corredor, Crampones, Escalada en hielo
  • Dificultad:D+
  • Graduación del corredor:80º
  • Termina en el punto de salida:
  • Tiempo acceso:1. día: 4,5h / 2. día: 3h / 3. día: 3h a campo 1
  • Acceso:Desde el poblado de Cashapampa (2900 m), donde empieza el trekking de Santa Cruz. Recorrido realizado en 5 etapas.
  • Tiempo ascenso:6,5h a cumbre desde campo 1
  • Tiempo descenso:3h a campo 1 y otras 3h a campo base.
  • Características:30km hasta la cima y 400 m. de pared. Una ruta dura en todas sus etapas, tanto por el cansancio físico, como por el frío y la exposición de la última pared.
  • Material:Crampones, 2 piolets, 8 tornillos por cordada, 3 estacas, 8 expresses y 2 cuerdas por cordada.
  • Condiciones:Hay que mirar cómo se encuentra la rimaya de acceso a la vía y la nivología de la pared, que suele variar según el año.
  • Época: Verano
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